Terapia Infanto-Juvenil: Acompañando su crecimiento
La infancia y la adolescencia son etapas de grandes cambios, descubrimientos y, en ocasiones, desafíos que pueden desbordar tanto a los hijos como a los padres. Mi enfoque en esta área se centra en entender qué hay detrás del comportamiento o el malestar del menor, ofreciendo un espacio seguro donde se sientan escuchados, comprendidos y sin juicios.
¿Cuándo es el momento de buscar apoyo?
A veces, las señales de que algo no va bien se manifiestan de formas muy diversas. Mi labor es ayudarte a identificar y abordar dificultades que pueden aparecer en el desarrollo, tales como:
- Apoyo en el Neurodesarrollo: Intervención especializada en TDAH (dificultades de atención e impulsividad), TEA (Trastorno del Espectro Autista) y acompañamiento en Altas Capacidades, adaptando el entorno a sus necesidades específicas.
- Gestión emocional: Rabietas intensas, miedos, baja tolerancia a la frustración o sentimientos de tristeza e inseguridad.
- Dificultades de conducta: Desafío a las normas, agresividad o cambios bruscos en el comportamiento que afectan a la convivencia.
- Ámbito Académico: Falta de motivación, dificultades de concentración, problemas de aprendizaje o situaciones de acoso escolar (bullying).
- Etapa Adolescente: Crisis de identidad, problemas de comunicación con la familia, aislamiento o baja autoestima.
Mi metodología de trabajo
Entiendo la terapia con menores como un trabajo en equipo. Para que el cambio sea sólido y duradero, intervengo en tres niveles:
- Con el niño o adolescente: Utilizo técnicas adaptadas a su edad (juego simbólico, dibujo o dinámicas creativas en niños; diálogo y herramientas cognitivas en adolescentes) para que puedan expresar lo que sienten y adquirir nuevas herramientas.
- Con la familia: Os brindo pautas de crianza positiva y estrategias de comunicación para que podáis ser el mejor apoyo para vuestro hijo desde casa.
- Con el entorno escolar: Siempre que sea necesario, me coordino con sus tutores u orientadores para asegurar que todos los adultos que rodean al menor remamos en la misma dirección.
Mi filosofía: No busco «corregir» al niño, sino comprender su mundo para proporcionarle las herramientas que le permitan crecer de forma sana, feliz y equilibrada.
¿Quieres que hablemos?
Si notas que tu hijo/a no es el mismo de siempre o sentís que como familia necesitáis nuevas herramientas para gestionar el día a día, contáctame. Estaré encantada de escuchar vuestro caso y explicaros cómo puedo ayudaros en este proceso.
